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26 julio 2011


Por las calles de Caracas, de Petare hasta Catia, desde las urbanizaciones finas de Santa Paula y el Cafetal, hasta a 120 Km/h en la Cota Mil, bordeando el Guaraira-Repano, nos encontramos con el macabro camión muñequero... Un viejo y destartalado Ford 350, decorado de una forma muy particular, muñecas desmembradas, sucias por el hollín y a veces pintadas lúgubremente, el conjunto es un cuadro dantesco con un toque maniaco depresivo que llama la atención de cualquiera. Como si fuera poco, en la cabina, siempre al lado del chofer, está sentada una muñeca grande.

La primera vez que ví el camión fue hace unos 4 o 5 años quizás, y aparte de la sorpresa del momento, me preguntaba quién era ese tipo para andar con ese muñequero guindando y que le habrá llevado a esa conducta. Alguna información se consigue en la red sobre el tema, pero casi ninguna da explicaciones del porqué, si acaso, un "al artista le gusta exhibir sus muñecas"... En cualquier  situación: artista gótico, maniaco depresivo, porque así le gusta su camión o simplemente, ta´tostao'... El camión muñequero es parte del día a día de  la peculiar Caracas con sus ya 444 años recién cumplidos.

 Fotosecuencia realizada por Esmy. Cortesia de Smig Fotografías

Navegando por la web (webando) me encontré un cuento, que quizás tenga poco de cuento y mucho de real.. Sobre lo que pudiera ser la verdadera y triste historia del camión muñequero.

Tomado del blog EN EL OCASO  de Gladys Margarita Laporte de Villegas "La Abuela Cuenta-cuentos de Guarenas, Patrimonio Cultural Viviente del Estado Miranda (Venezuela). Desde Guarenas para el mundo... Nos echa el cuento del camión de las muñecas...
 
Este era un hombre herrero de profesión, que tenía su camión, en el que transportaba su material de trabajo; largas varillas de hierro; lleno de muñecas de todo tipo colgando desnudas de las barandas del mismo. Todo el mundo se admiraba de observar aquel camión con más de cien muñecas y en el asiento llevaba tres sentadas a su lado. Los más atrevidos le preguntaban:

-¿Por qué cargas esas muñecas así? El hombre respondía tristemente:
-Porque me gustan mucho.
 
A él no le gustaba que le preguntaran, solo las lucía para que las vieran, pero el motivo y su dolor los llevaba muy adentro y en muy raras ocasiones había hecho el relato de la historia que acompañaba a esta extraña afición.
 
Tenía veinte y seis años cuando se enamoró perdidamente de aquella linda muchacha en un pueblo de pescadores; como era transportista viajaba por todo el país, llevando distintas mercancías. En esa oportunidad llevó medicinas para una farmacia que estaban inaugurando en el pueblo, razón por la cual se encontraban de fiesta, ya que era la primera vez que se establecía un comercio de este tipo en la localidad. Se enamoraron desde el primer momento que se vieron, se quedó en el pueblo por varios días y fue a conocer la familia de la joven y la pidió en matrimonio, pero el padre le dijo:

-Si la quiere de verdad llévesela, a mi no me gusta el matrimonio, ella que pruebe y si usted no se porta bien, que ella agarre su cachachás y se regrese pa su casa, que aquí no sobra, solo le agradezco que no me le pegue, porque si lo hace lo mato, tampoco me la haga pasá hambre y desnudez, porque aquí tiene mucho pescao y plátano verde, ella nunca ha pasao hambre y cada seis meses estrena un camisón de cretona floreá y sus chinelas, así es que ojo pelao pues, que les vaya bien y que Dios los acompañe.

Emprendieron felices el viaje hacia la capital donde vivía el muchacho y no hubo pareja que se amara más en el mundo que aquellos dos seres.
 

El muchacho la llevó a vivir para su casa que era muy humilde pero tenía todas sus comodidades y era limpia y fresca, la muchacha quedó encantada y enseguida compraron muebles nuevos y cortinas. A la joven le gustaban mucho las muñecas y le dijo a su marido que le regalara una para sentarla en la cama. El hombre le trajo cinco muñecas con los más lindos trajes y la muchacha quedó fascinada. Los primeros tiempos él se la llevaba a viajar por los distintos lugares donde iba a trabajar, pero la muchacha quedó embarazada y ya no pudo andar más encaramada en el camión.

A medida que pasaban los meses, el hombre no cabía en sí de la felicidad que sentía y cuando le hicieron los exámenes a la mujer, le dijeron que tenía en su vientre a dos niñas gemelas. El hombre se volvió como loco de la alegría y empezó a comprar ropitas y cunas y coches y eso sí muchas muñecas.
 
Una tarde en que regresó de un largo viaje la muchacha salió a recibirlo por el garaje y él estaba metiendo el camión en retroceso, de repente perdió el control y el camión se le fue para atrás aplastando a la muchacha contra la pared.

El hombre no tuvo más consuelo, había matado a su mujer y a sus dos hijitas. El se quería matar para acabar con su dolor, pero no tuvo el valor de hacerlo, fue cobarde. Estuvo algún tiempo preso le dictaron sentencia por Homicidio culposo.

En la cárcel se volvió peleón y buscaba que algún preso lo matara, para salir de ese dolor que le corroía el alma, tal era su grado de desesperación que algunos amigos hablaron con los evangélicos del penal y éstos empezaron a hablarle de Dios y sus milagros, poco a poco el hombre fue hallando un poco de paz y se convirtió al Evangelio. Se integró a un curso de herrería que impartían en la cárcel y así fue como cuando salió a la libertad fue herrero de profesión y fue entonces cuando se le ocurrió colgar a todas las muñecas en su camión, sentó a las que representaban a su mujer y a sus hijitas a su lado. Recogía las que la gente le daban, por que les llamaba la atención, ver aquel poco de muñecas colgando en las barandas de un camión.
 
PD: SI LES SORPRENDIÓ EL CAMIÓN MUÑEQUERO, AQUÍ LES DEJO EL BALCÓN DE LA CASA DEL CHOFER...

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Written by Lovely

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5 comentarios

  1. Anónimo says:

    El dueño del camión no tiene nada que ver con la persona del balcón. Saludos.

  2. armando says:

    es triate la historia de este hombre

  3. les digo que el escrito es estrictamente un cuento que se me ocurrió inspirado en el misterioso camión. No conozco a la persona ni nada de su historia.

  4. CIERTO HASTA DONDE SE LA PERSONA DEL CAMION Y LA DEL BALCON NO SON LA MISMA... PIENSO Q MAS TIENE Q VER LA PERSONA DEL CAMION (Q SIEMPRE VEO X LOS LADOS DE CATIA)CON EL ARBOL Q SE ENCUENTRA TAMBIEN EN CATIA X LOS LADOS DEL 23 D ENERO Q TIENE EN SUS RAMAS MUCHOS PELUCHES Y MUÑECOS... EN FIN SON ICONOS MACABROS DE NUESTRA AMADA, OSCURA Y EXTRAÑA CARACAS. ATTE YIYI RIVERO D PEREZ (CARAQUEÑITA)

  5. Anónimo says:

    q pesarpobre señor me imagino como sera su vida =Ç